EXCURSIÓN A BALMASEDA

EXCURSIÓN a BALMASEDA

El río Cadagua a su paso por Balmaseda.(Foto JOBIFU)

Fue una excursión de medio día. De buena hora, el punto de partida de nuestra visita a Balmaseda fue el Puntal de la playa de Laredo. Desde el vecino Colindres tomamos camino hacia Limpias y Ampuero, por la margen derecha del río Asón. Dejamos atrás la carretera nacional a Logroño. Tomamos por la izquierda, a la altura de la Cueva Pozalagua, una sinuosa carretera cuyas curvas las diseña el cauce del río Karrantza que toma nombre del valle de donde proviene. Sin detenernos, continuamos la ruta, si cabe más sinuosa, que atraviesa el vecino Valle de Villaverde, un islote de Cantabria envuelto por el territorio de Euskadi. Enfilamos hacia Otxaran y finalmente llegamos a Balmaseda. Se encuentra al pie del monte Kolitza y a la orilla del río Cadagua que termina desembocando en la ría de Bilbao por la localidad de Zorrotza. 

                                              Iglesia y Plaza de San Severino. (Foto Arantza Elcoro)

 Estacionamos el coche y guiados por la torre de una iglesia alcanzamos la plazoleta de San Severino, patrón de la localidad, a quien está consagrado el templo parroquial. Además de sus actividades religiosas sus puertas se abren de manera puntual a conciertos populares por primavera o fechas navideñas.

 Es un edificio majestuoso que llega desde el siglo XV. Sus tres naves interiores guardan un estilo gótico castellano emparentado con el de la catedral de Burgos. La torre como la fachada reformadas en el siglo XVIII tienen estilo barroco.

Ayuntamiento de Balmaseda (Foto Arantza Elcoro)

Próximo a la iglesia, en esta Plaza Mayor de la localidad, se encuentra el edificio del Ayuntamiento. Un palacete con aires barrocos y modelo de lo que se considera estilo castellano montañés. Su fecha de construcción se remonta a 1743/45. En 1920 se llevó a cabo una reforma de la planta baja y extendieron sus arcadas por toda ella que recuerda por momentos al interior de la mezquita de Córdoba. Incluso, al decir de un lugareño, de noche e iluminada el parecido mudéjar resulta más evidente. Este espacio es conocido localmente como "Casa de la Villa".

Bajos del Ayuntamiento de Balmaseda. (Foto JOBIFU)

Fundada en enero de 1199, receptora del Fuero de Logroño, Balmaseda fue la primera villa del señorío de Bizkaia. Su ubicación entre montes y río resultó muy favorable a las transacciones comerciales entre castellanos y vizcaínos. Su puente de corte románico con sus tres ojos y su torreón gótico, que desde el siglo XII daba acceso al recinto amurallado, se convirtió en la Edad Media en paso de aduana  de los productos que llegaban de Castilla a Bizkaia y viceversa. Hoy día es símbolo inconfundible de la señorial villa de Balmaseda.

Puente Viejo, también de "La Muza". (Foto JOBIFU)

El casco antiguo de Balmaseda, además de unos magníficos palacetes que hablan de su historia y tiempos de esplendor, guarda el trazado urbanístico medieval. Son cuatro calles paralelas, comunicadas por cantones, y una plaza en cada uno de sus extremos. Una dedicada a "Los Fueros" y otra a su patrón "San Severino.

Aspecto de la calle Bajera o Martín Mendía. (Foto JOBIFU)

Interesados por conocer el pasado del lugar, tomamos la calle "Bajera", la más próxima al río Cadagua (actual Martín Mendía), para acercarnos a la iglesia desacralízala de San Juan Del Moral, hoy reconvertida en "Museo Histórico De la Villa".

 Museo Histórico desde la margen derecha del Cadagua. (Foto JOBIFU)

Además de libros, antiguos legajos y documentos referentes al pasado y fundación de la Villa, el museo ofrece una serie de paneles informativos sobre las actividades locales más notables.

Con respecto a la agricultura señalan que en la villa la producción fue muy reducida. Su mercado agrícola ofrecía los productos que llegaban de los caseros del entorno, verduras, legumbres, aves, etc. El txakoli disfrutó desde la edad media de un tratamiento privilegiado. Considerado patrimonio de la Villa su producción se controlaba por ordenanzas municipales. Era el Cabildo eclesiástico quién fijaba precios, además controlaba los tiempos de vendimia y el rendimiento de la uva. En la actualidad, la explotación y elaboración del txakoli en la comarca se rige desde "El Consejo Regulador de Origen Bizkaiko Txakolina".

La economía de Balmaseda ha mantenido tradicionalmente un arraigo comercial y mercantil. Su proximidad a importantes yacimientos de mineral de hierro hizo que mantuviese también una notable actividad de ferrona. 

La llegada del ferrocarril a finales del siglo XIX. Fue todo un hito para la economía local. El "Ferrocarril del Cadagua" unía la antigua villa con Bilbao, capital de la provincia, y el "Hullero de Balmaseda a la Robla", cuyas oficinas y talleres centrales se instalaron en la capital encartada, acarreaba el carbón de las minas de Palencia y León para las acerías de Bizkaia.

Entre industria y artesanía se encuentra la antigua fábrica de boinas y tejidos "La encartada". Fundada en 1892 por el "indiano" Marcos Arena y hoy está reconvertida en "Museo del ramo textil de la industria vasca".

El museo de Balmaseda ofrece también, entre otros curiosos detalles, un apartado sobre la "Putxeras". Su origen se remonta a las ollas en que los ferroviarios de los trenes a vapor, que iban y venían de la Robla con carbón, preparaban su comida al calor de un hornillo ajustado al tamaño del puchero. Las maquinas a gasoil y eléctricas acabaron con estos hábitos que han derivado en concurso y fiesta local de "Putxeras" durante la festividad de San Severino patrón de la localidad.

Ejemplo de "Puchera" exhibida en el museo. (Foto JOBIFU)

Antes de salir hacia otro destino, para finalizar la visita al "Museo de Historia" subimos, peldaño a peldaño a lo alto de la torre de la antigua iglesia para contemplar las vistas que desde allí se ofrecen un tanto borrosas a través de unos ventanales cubiertos con metacrilato.

Texto y fotografias: Arantza Elcoro © y JOBIFU©

 

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